Acerca de

Muchos pueden ser los adjetivos que puedan describir la obra de este prolífico e inquieto artista. Tal y como nos comenta es un pintor de ¨la belleza estética con cicatrices¨, ¨De la limpieza del barro¨ desde que empezara en el campo de las artes plásticas a la temprana edad de 13 años. Desde los primeros juegos con el graffiti, han sido muchos los estilos y corrientes plásticas en los que ha buceado este ecléctico pintor, de hecho su lenguaje actual es una colección de muchas maneras de mirar y de narrar. Desde sus comienzos con una inclinación más academicista, buscando la interpretación de escenas y su fiel representación, mostró un especial interés por el uso de color y su relación con el entorno dentro del lienzo.

La vitalidad, necesidad y el hedonismo con el que siempre ha entendido la pintura este artista madrileño ha hecho que las largas horas, semanas o meses de encierro en el estudio sean vividas como un hecho extraordinario por el creador: “Siempre me he sentido como un niño saltando en un charco en pleno día de lluvia”. De una forma natural, sin forzar el camino por andar, su pintura fue centrándose en aspectos cada vez más abstractos.

Podemos observar como poco a poco este acercamiento al color lo aproximó de manera gradual al expresionismo abstracto (es en esta época donde empieza a abandonar la figura o elementos reconocibles en pro del interés por el uso del color y la expresión del mismo, empezando a intuir el amplio abanico de posibilidades que cualquier forma cromática le daba para ahondar en aspectos como la armonía, composición y narración de sentimientos dentro del lienzo).

“Poco a poco sentí que la coherencia conmigo mismo tenía más que ver con elementos que no podíamos tocar, que incluso son difíciles de explicar y mucho más intentar atribuir una forma concreta; como son los sentimientos, sensaciones, percepciones, estados de ánimo… Todo aquello que nos distancia de la máquina y el tornillo”.

A través de los años el expresionismo abstracto pasó a ser un ingrediente más a utilizar, comenzando casi en paralelo a investigar dentro de la abstracción lírica, la pintura matérica y o art brut. Es aproximadamente a mediados de 2005 cuando como pintor informalista empieza a sentirse más cerca del siguiente paso a dar: aunar años, técnica y experiencia en la utilización de recursos y formación intentando encontrar el lenguaje tan característico que hoy nos presenta. Es aproximadamente en 2012 cuando comienza la etapa que en la web presentamos como “actual”, en esta carpeta observaremos la mezcla de soportes rígidos, lienzos hasta incluso vinilos impresos con toda clase de pigmentos, aglutinantes, aceites, oleos, pinturas plásticas y casi cualquier recurso necesario para la resolución de la Obra. Un trabajo vitalista, crítico y positivo que pone de manifiesto los muchos matices y recursos técnicos de un pintor que se mueve por la prosa estética del lenguaje creativo como pez en el agua.

“Es ahora cuando empiezo a descubrir la libertad de mi oficio, la pluralidad de caminos y recursos de los que disponemos los creadores para dar forma a nuestro discurso sin perder la coherencia. Sigo siendo un niño chapoteando, pero ahora juego yo con el agua, intuyo los movimientos de la misma para nadar en ella”.

Tal y como nos comenta el artista, ahora su obra podría circunscribirse dentro de un discurso de “Realismo-abstracto” (Entendiendo como realismo la técnica a buscar en la representación plástica y no como corriente artística).

Las obras de este artista pueden visitarse tanto en España (especialmente en Madrid y su querida isla, Ibiza) como en el extranjero (París, Kyoto o como el comenta: “mi  segunda casa New York”), estando presente en numerosas colecciones privadas e instituciones tanto fuera como dentro de España.

A. Realismo abstracto.

Lenguaje pictórico en el que se mezclan:

Abstracto por la intencionalidad con la  que se buscan colores, formas, líneas y ritmos dentro del lienzo sin atender a ningún modelo físico concreto. Realista porque dentro de la obra algunos aspectos si que pretenden ser reconocidos como representaciones de objetos reales que todos conocemos.

Tomaremos estas dos escuelas, estilos y formas de narrar como piedra angular sobre la que intentar articular el discurso estético. Este realismo y abstracto no tienen otra finalidad que la de representar las emociones que acompañan a un objeto de la vida real en particular y los sentimientos en los que cohabita con el mundo que lo rodea, tanto internos (aspectos subjetivos) como externos (aspectos objetivos), ambos sin duda, motivos de su estilo.

A.1 Motivo de su estilo.

Vivimos en un mundo cada vez menos crédulo sobre el qué, cómo y por qué de cuanto nos rodea entrelazándose en nuestro día a día.

Al mismo tiempo, la virtud sensitiva del ser humano hace que la imaginación e intuición sean espacios saludables para dar cobijo a la autonomía e independencia  que construye nuestra particularidad dentro de la abismal pluralidad que nos rodea.

Aparentemente son conceptos antagónicos, realidad y abstracción, parecen descendientes de lo contradictorio si van de la mano.

Pero indudablemente pueden ser entendidos juntos, a la vez.

La realidad que reconocemos y no nos resulta desconocida, es a la que abrimos la puerta de nuestra casa, gracias a la cual encontramos semejanzas con nuestros vecinos en la manera de observar, reconocer y compartir el detalle que hace que un objeto sea lo que es en si, para todos y todas.

Mientras, la abstracción nos regala el hecho de poder  imaginar, crear e interpretar. Campos en los que nuestro yo  toma conciencia de sí mismo y del contexto que le rodea, medio por el cual encontrar nuestro yo fuera de nosotros y su lugar, como diferente o igual, en el espacio en el que habita.

Objetividad y subjetividad; Realismo y abstracto; Singularidad (yo) y pluralidad (mundo que nos rodea).

Llegados a este punto, abrazamos la contradicción como alfabeto gracias al cual poder construir nuestro diccionario.

La contradicción es entendida como el elemento que pueda explicar la realidad que nos rodea, sin duda se presenta como un medio para entender la propia naturaleza del ser humano, la contradicción que vivimos entre razón y aquello que nos viene narrado por el instinto, en ocasiones visceral e incluso indescifrable conscientemente.

Por un lado vivimos en un mundo que pide de nosotros visiones globales y participativas dentro de un orden configurado, que en la mayoría de los casos nos ha venido impuesto cuando aún éramos niñ@s. Por otro lado estos aspectos globales deben de ser aceptados por nuestro yo libre, aparentemente libre a la hora de elegir, para vivir en consonancia con nuestro entorno. Tanto la particularidad como la pluralidad que acompaña a cualquier colectivo en convivencia, vendría a estar representado de manera estética por representaciones Reales a nuestra percepción como abstractas a nuestro sentir.

Así, particularidad y pluralidad serán tomados como principales motivos de la búsqueda estética de este pintor.

A.2  Búsqueda estética

Tomando como partida los estilos que se mezclan en el lenguaje pictórico (abstracto y realista) y la percepción objetiva y subjetiva de nosotros mismos y cuanto nos rodea, aceptaremos la lucha de opuestos como canal expresivo de un lenguaje estético que intenta guardar la misma coherencia tanto formal antes de la creación como informal en la factura final.

Antagonismos como tuercas de un mecano,
Lucha de opuestos como fórmula matemática,
Armonía en el desorden más absoluto.
Coherencia  en la contradicción y verdad como resultado.
Verdad como punto de apoyo sobre el que construir.
Negro y blanco para poder hacer sonar un violín.
No puede ser de otra manera.

Al igual que no percibimos  la limpieza si previamente no hemos percibido la suciedad, lo mismo nos pasa con el color limpio, su suciedad o ausencia.

De igual manera la compañía y la soledad, exigen haber sido vividas  para saber donde residen sus diferencia, al igual que la ausencia o la sensación de lleno, completo o rebosado.

Habiéndonos acercado a la verdad que traen consigo, sensaciones, pensamientos, hechos cuando entendemos o sentimos su contrario o antagónico que lo explica, entenderemos ahora mejor la estética del lenguaje realista-abstracto que Garcinuño nos propone.

La contradicción, la razón en plena pulsión emocional, es sin duda el ingrediente de la poesía visual en sus obras.

A.3 Poesía Visual

El artista nos acerca escenas donde la ausencia del color nos habla abiertamente del color, donde las “destructuración” del espacio puede hablarnos de equilibrio y estructura.

Sin duda estamos ante un artista que nos acerca mundos imposibles que en cambio no resultan familiares o visitados, sueños posibles, colores que en cierta mediada hemos vivido…

Sin duda estamos ante un abstracto que se acerca a lo real, al tic-tac de un corazón que ya conocemos, estamos ante un realismo que sabemos que participa de nuestro yo mas oculto, aquel que escondemos detrás de los pulmones.

Lírica, positivismo de cicatrices y visceralidad templada…

Estamos ante un artista capaz de abrirnos una ventana a la paz aparente de mil guerras juntas,

Y esa es su verdad.

El camino que no esquiva las piedras que nos encontramos, al caminar que vamos bailando, que vamos.
“Somos Leones hambrientos,
Con ganas de morder,
Alimentados de palmaditas en la espalda,
Mientras hacemos equilibrio por no caer al precipicio que contemplamos cada día,
Somos una planta regada de cabezonería,
Somos Leones ciegos en un escenario desierto,
Gestores del polvo y paja…
Amantes del mundo,
Soñadores de lo bello”.